TESTIMONIOS

Nota aclaratoria: Los siguiente testimonios han sido redactados por participantes que desean compartir su experiencia. Nuestros servicios son completamente confidenciales sin condiciones.  

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"...el Milagro de la vida manifestado en el rostro de tu bebé". 

Testimonio por: Tamaris Rivera

28 de enero de 2020

No sé cuántas mujeres se sientan identificadas con lo que leerán a continuación, la misma es mi historia, mi testimonio. Hoy día cuando veo lo saludable, hermosa, alegre en fin tan llena de vida que se encuentra mi hija, me detengo, miro al cielo y agradezco a Dios por ella, pero también por haber colocado sus ángeles en mi camino, que me brindaron ayuda en todo lo necesario para el cuidado de mi embarazo desde ayuda médica prenatal, regalos de diversos artículos para bebé y lo más importante para mí, me brindaron ayuda emocional en cualquier momento del día o noche. En fin, cada vez que necesité ellos sin juzgarme ni reprenderme o reprocharme estuvieron para mí. Y es que un día durante la mañana me levante decidida a culminar con mi embarazo. En mi sexta semana de gestación fui a una famosa clínica para interrumpir mi embarazo, creyendo que era lo ideal. Recuerdo estar tan avergonzada por haber quedado embarazada; ya que sería mi segundo embarazo. Para aquel entonces mi hijo mayor tenía unos tres años yo costeaba su educación en un colegio más el costo de horario extendido, adicional costeaba y era la única responsable de pagar todo lo que conllevaba la carga económica de renta del hogar y vehículo. A pesar de ser una profesional en aquel entonces de unos 32 años y tener estudios universitarios, tuve miedo, realmente tuve mucho miedo y me sentía desconsolada sin saber que hacer. Me sentía incapaz de poder con una nueva criatura. Llame a varias “amigas” que al darle la noticia me dijeron que mi única opción era abortar; ya que sería madre soltera de dos hijos y eso se vería mal ante la sociedad, adicional que sería imposible poder criarlos yo sola. Para la Gloria de Dios conozco del Centro Raquel porque una mujer me entrega frente a la clínica una hoja y me pide que la llame. Yo estaba decidida a entrar a la clínica, pero llame de afuera sin subir y la secretaria me explica que por tener pocas semanas debía ir nuevamente un viernes para que me pudieran hacer el raspe. Ese viernes no llame a la clínica, sino que llame al Centro Raquel y la dama me aconsejo que no escuchara a esas “amigas” que estuviera a solas en comunión con Dios. Así lo hice y confié en Dios y en todo momento al sol de hoy no nos ha faltado nada, pues como les mencionaba al principio ellos me ayudaron en todo el proceso y después del proceso todavía siempre preguntan por mi pequeña. Y créanme que realmente ellos hacen posible y ayuda desinteresadamente y siempre manteniendo todo el proceso en anonimato para que uno se sienta súper cómoda, a gusto y en paz durante y después del embarazo. Por favor si estas leyendo mi testimonio y te sientes como yo me sentía, créeme cuando te digo que no te arrepentirás de traer a tu bebé al mundo. Los que dirán social y los miedos serán cosas insignificantes cuando veas lo radiante y el milagro de la vida manifestado en el rostro de tu bebé.

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"...es lo más maravilloso, no me arrepiento de haberlo tenido". 

Testimonio por: Cristina

31 de enero de 2020

Les quiero compartir una experiencia de vida a través de “Centro Casa Raquel” que podría ser de gran ayuda para tu vida. Era una joven de 26 años, con 2 hijos, producto de un matrimonio que tuve cuando más joven. Quedé embarazada de un desconocido y mi embarazo se convirtió en uno, “no deseado”. Por no tener apoyo para tener a mi bebé, había considerado el aborto como una opción o la adopción. En ese momento de la noticia de que iba a ser madre por tercera vez me encontraba desempleada, con 2 niños y era estudiante de BA en “Trabajo Social”.

 

A través de una amiga que asiste a una iglesia de fe “Católica”, fue que supe del “Centro Casa Raquel”. En medio de la desesperación, los contacté y me recibieron con los brazos abiertos, todo ese apoyo que necesitaba en un momento tan vulnerable, que es estar embarazada. Me hicieron sentir como en mi casa, adicional de que a través de sus consejeros, me educaron, pude organizar mi mente, entender el proceso de gestación y todo lo que puede sentir un feto. Me brindaron el cuidado, el apoyo, calzado y artículos para mi bebé. Recibí la ayuda que necesitaba y aprendí a amar a mi bebé desde mi vientre y a no rendirme a pesar de que no contaba con una “red de apoyo”.

 

Finalmente tuve a mi bebé Gustavo por medio de una “cesárea”, en el hospital “Presby” en el “Condado” San Juan, PR. Pesó casi 8 libras y midió 21 pulgadas. Nunca dejé mis estudios, los 9 meses de embarazo estuve estudiando, adicional de tener 2 hijos más. A través de vivienda federal conseguí una casa por “sección 8” en lo que lograba estabilizar mi vida. Me gradué de BA “trabajadora social” de la Universidad Ana G. Méndez. Conseguí empleo en mis estudios y logré alquilar mi propio hogar. Actualmente soy “Trabajadora Social “en un colegio privado y estoy cursando estudios (Post graduado), Maestría en “Trabajo Social Clínico”. Ya mi bebé tiene 2 años de edad, es lo más maravilloso, no me arrepiento de haberlo tenido, pero tengo que resaltar que una pieza fundamental para tomar la decisión correcta fue “Centro Casa Raquel”.

 

Eternamente, ¡Agradecida!, Se los recomiendo, “Querer es poder”…